El Cartagena sobrevive al caos de Algeciras y rescata un punto de carácter en una noche de locura
El FC Cartagena salió vivo de una de esas noches que explican por qué el fútbol también se juega con nervios, cabeza y orgullo. En un Nuevo Mirador encendido, ante un rival directo y con un partido convertido por momentos en un escenario de máxima tensión, el equipo de Íñigo Vélez rescató un empate a dos ante el Algeciras CF después de verse dos goles abajo en apenas veinte minutos. El punto no permite al Efesé dar el golpe que buscaba en la pelea por el playoff de ascenso, pero sí confirma que este Cartagena ha aprendido a competir incluso cuando el partido se tuerce desde el inicio.
La salida del Algeciras fue demoledora. El conjunto local, empujado por su afición y consciente de la importancia del duelo, golpeó primero con Isaac Obeng, que aprovechó una acción por la izquierda para batir a Lucho en el minuto 14. Apenas cinco minutos después, Rastrojo firmó el 2-0 tras una buena jugada por la otra banda y dejó al Cartagena contra las cuerdas antes de que el encuentro hubiera alcanzado siquiera su primera media hora.
Pero este Efesé no se cayó. El equipo cartagenero, que llegaba a Algeciras en una dinámica de crecimiento y con la ilusión de mirar hacia arriba, encontró el modo de volver al partido. Aridane recortó distancias con un cabezazo en el minuto 26 tras un saque de esquina, y Rahmani transformó un penalti en la prolongación del primer tiempo para establecer el 2-2 antes del descanso. La acción de la pena máxima fue muy protestada por el Algeciras y revisada mediante FVS, aunque el colegiado mantuvo su decisión.
El empate llegó en un momento clave, justo antes del paso por vestuarios, pero el partido ya estaba completamente contaminado por la tensión arbitral. Ander Martín fue expulsado por doble amarilla antes del descanso, lo que obligó al Cartagena a afrontar buena parte del encuentro en inferioridad. Aun así, los albinegros resistieron, se reorganizaron y siguieron compitiendo en un segundo tiempo en el que el fútbol quedó demasiadas veces en segundo plano.
La segunda parte fue un carrusel de interrupciones, protestas y decisiones disciplinarias. El Algeciras también se quedó con menos jugadores tras las expulsiones de Arauz y Tomás Sánchez, mientras que Fidalgo vio otra roja en el tramo final. Europa Sur contabiliza hasta cinco expulsados en total, tres en el conjunto local y dos en el FC Cartagena, en una noche que terminó con enfado generalizado y con el arbitraje de Sáiz Villares como gran foco de la polémica.
Entre tanta tensión, el Cartagena incluso tuvo opciones de culminar la remontada. Rahmani, uno de los protagonistas albinegros de la noche, estuvo cerca de marcar el tercero en el minuto 83, pero Iván Moreno evitó el gol con una intervención decisiva. El Efesé, pese al desgaste y al escenario hostil, no perdió la cara al partido y mostró una versión competitiva que la afición cartagenera puede valorar más allá del resultado.
El empate deja al FC Cartagena con 53 puntos y al Algeciras con 52 en el Grupo II de Primera Federación. Ambos siguen en la pelea, aunque el reparto de puntos aleja a los dos de una oportunidad importante para meter presión directa en la zona de playoff de ascenso a Segunda División.
Para Cartagena, la lectura tiene dos caras. La negativa es clara: el equipo dejó escapar la posibilidad de ganar un duelo directo y deberá estar pendiente de las consecuencias disciplinarias de una noche cargada de tarjetas. La positiva también pesa: el Efesé fue capaz de levantarse de un 2-0, sobrevivió a un ambiente complicadísimo y demostró carácter en un partido que pudo romperse definitivamente en contra.
El camino hacia el playoff sigue siendo exigente, pero el Cartagena vuelve de Algeciras con vida. Y eso, en una noche tan extraña, tan bronca y tan difícil de controlar, no es poco para una afición albinegra que todavía tiene motivos para creer.