La Primera Federación es otra cosa
El FC Cartagena y su afición echa en falta el fútbol profesional, donde todo es diferente comenzando por los ingresos. El chorro dinerario de la televisión es básico porque con las aportaciones de las cuotas de los abonados o socios no llega a cubrirse el presupuesto. Hay ayudas institucionales pero a veces son cortas y llegan tarde, aunque siempre son de agradecer.
Generalmente los clubes, con excepciones, malgastan el dinero y caen en la ruina, se desmayan en los brazos del Sindicato AFE como si fuese la panacea de todas las soluciones.
Parece que al Efesé le ha tocado la lotería al salirle un comprador de los llamados fiables: la familia Arribas con el magno Alejandro a la cabeza. Comenzaron soltando una respetable cantidad de euros y nadie hablaba. Ni unos ni otros. Ni tirios ni troyanos. Muy pocos conocían a los voluntarios salvadores.Y la afición se quedaba con la boca abierta.
Paco Belmonte (empresa Duino) y Felipe Moreno estaban en todas las salsas. Se supo de la salida de los expertos técnicos Arturo Igoroin ‘Sivori’ y Manuel Sánchez Breis, pero se ha tenido la sensación de que en espíritu se mantenían. No sé si me explico, yo creo que no porque en algún momento el jeroglífico fue de los de Pedro Ocón de Oro, el gran maestro español del tema, fallecido en Madrid en junio de 1999.
Pero, elemental, el Cartagena sigue compitiendo y tiene posibilidades de abordar la empresa del ascenso. Últimamente ha dado un bajón (1-4 adverso ante el Ibiza) pero en cuestión de que encadene dos o tres triunfos y mantenga la media inglesa, es decir sumar 4 puntos de cada seis en juego, sin interrupción, se puede agarrar el play off, que normalmente es una lotería, aunque es una vía válida para ascender.
Sin tener en cuenta las inflaciones; en este sentido hay que parecerse a Estonia y Rumania, donde los precios suben menos que en ningún sitio de Europa.
Javi Rey tiene puesto el chaleco antibalas porque le van a traer refuerzos. Está protegido y van a venir futbolistas de garantías. Eso dicen. Yo no digo nada. Parece que hay un buen Karma, que es como la ley de la causa/efecto; como un boomerang: todo lo que das va a volver a ti.
El plazo ficheril acaba al concluir todo el largo enero que vivimos bastante divertidos con las historias de Nicolás Maduro, Wladimir Putin, Donald Trump, el 47º presidente de EE UU en la historia.