EL NUEVO PROPIETARIO DEL EQUIPO ALBINEGRO TRANSMITE UN MENSAJE DE ESPERANZA Y GARANTIZA QUE EL CLUB SEGUIRÁ ADELANTE

Arribas asegura que la deuda del club actual es de 3,5 millones de euros y manda un mensaje tranquilizador a la afición

Arribas durante la comparecencia de este viernes/Foto: FCC
Alejandro Arribas compareció este viernes ante los medios para ofrecer su primera rueda de prensa oficial como propietario del FC Cartagena. El empresario madrileño abordó el complejo proceso de adquisición del club, detalló el estado económico tras la auditoría y expuso los objetivos institucionales y deportivos con los que arranca su mandato, en un contexto marcado por la deuda y el bloqueo federativo.

La comparecencia de Alejandro Arribas marcó el punto de partida de una nueva etapa en el FC Cartagena, un ciclo que nace con la voluntad de dejar atrás meses de incertidumbre y sentar las bases de un proyecto estable y sostenible. El nuevo presidente expuso una hoja de ruta clara, centrada en aumentar los ingresos, ajustar el gasto y garantizar la estabilidad institucional como pilares imprescindibles para que el orden económico y organizativo se traduzca, con el tiempo, en mejores resultados deportivos. El mensaje lanzado a la plantilla y al entorno fue de tranquilidad y confianza, apelando a la paciencia mientras se reconstruyen los cimientos del club.

La llegada de Arribas a la entidad comenzó a gestarse el pasado verano, aunque su desenlace se dilató más de lo inicialmente previsto. Lo que parecía una operación rápida acabó convirtiéndose en un proceso largo, condicionado por negociaciones sucesivas, revisiones contractuales y un análisis exhaustivo de la situación económica del club. Durante ese periodo, el FC Cartagena continuó bajo la gestión de la anterior directiva, mientras la ausencia de comunicación pública por parte de la nueva propiedad alimentaba la incertidumbre en el entorno. En su intervención, Arribas quiso aclarar ese silencio explicando los motivos del retraso y confirmando que la sociedad Cortadone es ya la propietaria del cien por cien de las acciones del club.

Uno de los puntos clave de la comparecencia fue la radiografía económica realizada tras la auditoría. Según detalló el presidente, la deuda total ronda los 3,5 millones de euros, una cifra que, en su opinión, no compromete la continuidad de la entidad si se gestiona con rigor. Arribas explicó que en el mes de julio no fue posible llevar a cabo una auditoría completa por la premura de los plazos deportivos y el inicio de la temporada, y que fue más adelante cuando el análisis reveló una deuda superior a la inicialmente prevista. Este descubrimiento obligó a reabrir las conversaciones y a redefinir las condiciones finales de la compraventa antes de cerrarla definitivamente.

En los últimos días, la situación se vio agravada por la inclusión del FC Cartagena en la lista de clubes con derechos federativos bloqueados por impagos, una circunstancia que limita la inscripción de nuevos futbolistas y condiciona la planificación deportiva. Arribas aclaró que la plantilla actual está al corriente de pago y que las cantidades pendientes corresponden a jugadores de etapas anteriores. El compromiso de la nueva propiedad es atender esas obligaciones a corto plazo para levantar el bloqueo y normalizar cuanto antes la situación federativa.

El nuevo proyecto se articula sobre un Consejo de Administración formado por el propio Alejandro Arribas, Víctor Alonso, que asume la gerencia, y Nuria Aganzo. Desde el club se confirmó que, por el momento, no se ha incorporado ningún inversor adicional, aunque existen conversaciones abiertas con empresarios del entorno con vistas a reforzar el proyecto en el futuro. Arribas evitó entrar en polémicas sobre el proceso negociador con la anterior propiedad, limitándose a señalar que ambas partes responden a modelos de gestión diferentes.

En el plano deportivo, el presidente subrayó que el gran objetivo es devolver al equipo al fútbol profesional. Aunque el presupuesto de la presente temporada será ajustado, la intención es construir una plantilla competitiva capaz de pelear en la zona alta de la clasificación. La planificación deportiva estará coordinada por Javier Hernández y Jerónimo Barrales, mientras que Paco Egea asumirá la dirección de la cantera. Arribas insistió en la importancia de potenciar el fútbol base como una inversión estratégica, no solo para el crecimiento deportivo, sino también como vía de sostenibilidad económica a medio y largo plazo.

En cuanto a las infraestructuras, el club podrá seguir utilizando la actual Ciudad Deportiva conforme al contrato vigente, aunque la nueva directiva considera prioritario mejorar progresivamente las instalaciones para acompañar el desarrollo del proyecto deportivo y de cantera. A nivel administrativo, la compraventa todavía no figura inscrita formalmente en el registro del Consejo Superior de Deportes, si bien Arribas aseguró que toda la documentación está presentada y a la espera de los plazos habituales.

Uno de los principales retos financieros pasa por la deuda con Hacienda, que asciende aproximadamente a 1,5 millones de euros. El gerente, Víctor Alonso, explicó que se está trabajando en un plan de pagos consensuado y que existe una voluntad de colaboración mutua para evitar medidas más drásticas, como embargos. Paralelamente, el club busca acuerdos con los acreedores privados que permitan cumplir los compromisos adquiridos sin poner en riesgo la viabilidad económica, convencido de que la estabilidad institucional será la base sobre la que construir un FC Cartagena más sólido y competitivo.